Reglas de Ortografía
- B-V-W
- C-Z-QU-K
- G-J
- H-Sin h
- Y-LL
- M-N
- R-RR
- S-X
- Acentos
- Mayúsculas
- Interrogación
- Guión y raya
- Punto
- Coma
- Puntos suspensivos
- Dos puntos
- Punto y coma
- Paréntesis
Uso de la B, V y W
Se escribe B antes de L y R (BLA y BRA) Ejemplos: doble, brazo, abrigo, broma, bruja, amable, broche, brillante, descubrir.
Llevan B los verbos terminados en BIR, menos hervir, servir y vivir. Ejemplos: escribir, subir, prohibir, recibir, descubrir y suscribir.
Se escriben con B los tiempos de los verbos BEBER, DEBER, CABER, SABER Y HABER. Ejemplos: bebimos, deberás, cabía, sabremos, había, ha habido.
Llevan B las terminaciones -ABA, -ABAS, -ÁBAMOS, -ABAIS, -ABAN de los verbos de la primera conjugación. Ejemplos: cantaba, jugabas, amaban, saltabas.
Se escriben con V los adjetivos terminados en -AVO, -AVA, -EVO, -EVA, -EVE, -IVO, IVA. Ejemplos: esclavo, octava, longevo, nueva, decisivo, activa.
Se escribe B cuando va seguida de consonante o está al final de palabra. Ejemplos: obsequio, club, objeto, obstáculo, obtener, Job. Excepto ovni.
Llevan B las palabras que empiezan por las sílabas BU-, BUR- y BUS-. Ejemplos: bueno, Burgos, buscar, burla, buque, bulla, burgalés y buñuelo.
Se escriben con V las formas de los verbos acabados en -OLVER. Ejemplos: absolver, disolver, y volver.
Se escriben con V las formas de los verbos que en infinitivo no tienen B ni V. Ejemplos: de ir, voy, vamos; de estar, estuve; de andar, anduve.
Llevan V las palabras que empiezan por VICE-, VIZ- o VI- (“en lugar de”). Ejemplos: vicealmirante, vizconde, virrey y vicepresidente.
Se escribe con B el pretérito imperfecto de indicativo del verbo IR: iba, ibas, íbamos, ibais e iban.
Uso de la C, Z, QU y K
Se escribe C en las sílabas CA, CO, CU, como casa, Paco y cuaderno. Con las vocales E, I, se escribe QUE, QUI, como queso, quitar, quemar.
Se escribe C en las sílabas CE, CI, como ceja, ciervo, cielo. Con las letras A, O, U, se escribe Z, como Zaragoza, zoquete y zumo.
Se escribe Z al final de las palabras cuyo plurales CES, como andaluz, andaluces; perdiz, perdices; luz, luces; lombriz, lombrices; disfraz, disfraces.
Se escribe -CC- cuando en alguna palabra de la familia léxica aparezca el grupo -CT-. Ejemplos: adicción (adicto), reducción (reducto).
Uso de la G, J, GU y GÜ
El sonido G suave con A, O, U, se escribe GA, GO, GU y con E, I, se escribe GUE, GUI. Ejemplos: goma, galleta, guapa, Miguel, guitarra, gorro, guerra.
El sonido J fuerte, con A, O, U se escribe JA, JO, JU y con E, I se puede escribir G o J. Ejemplos: caja, rojo, Juan, gemelo, gitano, jefe y jirafa.
Cuando la G y la U han de tener sonido independiente ante E, I es forzoso que la U lleve diéresis. Ejemplos: antigüedad, desagüe, vergüenza y cigüeña.
Se escriben con J las palabras que terminan en -AJE, -EJE. Ejemplos: coraje, garaje, hereje y equipaje.
Se escriben con G las palabras que tienen ese sonido de G suave ante una consonante. Ejemplos: grito, gladiador, globo, gracioso, gnomo y maligno.
Se escriben con G los verbos terminados en -IGERAR, -GER y -GIR, como aligerar, coger y fingir. Excepciones: tejer y crujir.
Llevan G las palabras que empiezan por GEO- (tierra). Ejemplos: geografía, geometría y geología.
Se escriben con G las palabras que terminan en -GÉLICO, -GENARIO, -GÉNEO, -GÉNICO, -GENIO, -GÉNITO,-GESIMAL, -GÉSIMO y -GÉTICO: angélico e ingenio.
Llevan J las formas de los verbos que no tienen G ni J en el infinitivo. Ejemplos: de decir, dije, dijeron; de traer, trajimos, trajeron.
Uso de la H
Se escriben con H todos los tiempos del verbo HACER y no llevan H las formas del verbo ECHAR. Ejemplos: hago, echaban, hacemos y echamos.
Se escriben con H los tiempos del verbo HABER. Se escribe HA y HE si van seguidos de Participio Pasivo: ha salido, he contado, a jugar, a ver.
Llevan H las que empiezan por HIA-, HIE-, HUE- y HUI-. Ejemplos: hiato, hiena, huele, huidizo, hierba, hierro, hueco, huevo. Excepción: iatrogénico.
Llevan H los compuestos y derivados de palabras que tengan esa letra, como honra, deshonra. Menos oquedad, orfandad, osamenta, óvalo, oscense y oler.
Uso de Y, LL
Se escribe Y al final de palabra si va precedida de una vocal, como jersey, Paraguay. Excepciones: saharaui y bonsái.
Llevan LL las palabras terminadas en -ILLA e -ILLO. Ejemplos: mesilla, cigarrillo, costilla, amarillo, colmillo y parrilla.
Se escriben con Y los plurales de los nombres que terminan en Y en singular. Ejemplos: rey, reyes; ley, leyes; buey, bueyes.
Se escribe con Y la conjunción copulativa Y. Ejemplos: tú y yo. Esa conjunción es E si la segunda palabra empieza por I: tú e Inés. Excepciones: cinz y hierro.
Uso de la M y N
Se escribe M antes de B y P. Ejemplos: tambor, cumpleaños. Pero se escribe N antes de V. Ejemplos: envío, invitar y convivir.
Llevan M al final de palabra algunos extranjerismos y latinismos. Ejemplos: zum, álbum, currículum y audotórium.
Se escribe M delante de N, como alumno, amnistía. Pero se escribirá N cuando la palabra está formada con los prefijos CON, EN e IN: connatural, innoble.
Uso de la R y RR
El sonido R múltiple se escribe RR, como perro y turrón. El sonido simple se representa con R, como cara, pared, amarillo y arcilla.
Se escriben con R las palabras con sonido simple después de B, C, D, F, G, K, P y T. Ejemplos: brazo, cromo, dromedario, frase, gramo, prado y travieso.
Se escriben con R las palabras con sonido múltiple al principio de palabra. Ejemplos: ratón, regalo, rico, rosa y rubio.
Se escribe R con sonido múltiple cuando va después de L, M, N y S. Ejemplos: alrededor, rumrum, honra, israelita, Enrique y Conrado.
Uso de la S y X
Se escriben con X las palabras que empiezan por la sílaba EX- seguida del grupo -PR-. Ejemplos: expresar, exprimir, exprés, expresamente y expreso.
Llevan X las que empiezan por la sílaba EX- seguida del grupo -PL-. Ejemplos: explanada, explicar, exploración. Pero esplendor y espliego.
Se escriben con X las palabras que empiezan por los prefijos EX- (fuera, más allá) y EXTRA- (fuera de). Ejemplos: excarcelar, extramuros y excursión.
Llevan X las palabras que empiezan por XENO- (extranjero), XERO- (seco, árido) y XILO- (madera). Ejemplos: xenofobia, xerografía y xilófono.
Uso de los acentos
Las palabras AGUDAS llevan tilde o acento cuando terminan en VOCAL, N o S: aquí. Si termina en S precedida de otra consonante no lleva: robots, tictacs.
Las palabras LLANAS llevan tilde cuando NO terminan en VOCAL, N ni S: ángel, árbol. Si acaba en S precedida de consonante sí lleva: bíceps, cómics.
Las ESDRÚJULAS se acentúan siempre. Ejemplos: plátano, ángeles, lámpara, teléfono, Málaga, décimo, águila, cántaro, sábana.
Hay diptongo cuando se juntan dos vocales cerradas I, U, entre sí o con otras abiertas A, O, E. Si lleva tilde será en la abierta: acarició, después.
Llevarán acento las vocales I, U, cuando están en hiato, sin formar diptongo, como caloría, avemaría, baúl, Andalucía, brío, María, día, caímos.
Las palabras SOBRESDRÚJULAS se acentúan siempre. Ejemplos: gánatela, llévatelo, dígamelo, cómetelo, llévesemela.
Las palabras que tienen una sílaba (monosílabas) no llevan tilde. Ejemplos: pie, sol, gran, gris, fue, dio, bien, mal.
En las oraciones interrogativas y exclamativas llevan tilde: qué, cuál, adónde, cómo, cuán, cuándo, cuánto, dónde y quién. Ejemplo: ¿Qué quieres?
Uso de las mayúsculas
Se escribirá con letra inicial mayúscula todo nombre propio: Carlos, Platero, Madrid, Ramos, Luna. Los nombres comunes llevan minúscula: niño, perro.
Lleva letra inicial mayúscula la primera palabra de un escrito y después de punto. Ejemplos: El ciclista corre. Tú cantas. Santiago baila.
En las palabras que empiezan por LL y CH, sólo se escribirá con mayúscula la letra inicial. Ejemplos: Chillida, Llorente, Chile.
Llevan mayúscula los nombres de divinidades, festividades religiosas y atributos divinos: Dios, Navidad, Todopoderoso, Cristo, Inmaculada.
Usamos minúscula para escribir los días de la semana, los meses y las estaciones del año. Ejemplos: lunes, marzo, primavera e invierno.
Se escriben con mayúscula los nombres de dignidad y organismos. Ejemplos: Rey, Papa, Presidente, Ministro, Biblioteca Nacional, Tribunal Supremo.
Se escriben con mayúscula los números romanos. Ejemplos: Juan Pablo II, siglo XVI, Juan Carlos I, tomo III, Felipe II.
Interrogación y exclamación
Los signos de interrogación (¿?) se escriben al principio (¿) y al final (?) de las preguntas: ¿Qué hora es? ¿vas a ir de excursión?
Los signos de exclamación (¡!) se escriben al principio (¡) y al final de la frase (!): ¡Eso es una injusticia! ¡Qué alegría verte! ¡Ay de mí!
Después de los signos que indican cierre de interrogación o exclamación (?!) no se escribe nunca punto. ¿Dónde has comprado ese vestido?
Guión y raya
Se emplea guión (-) para separar las sílabas de una palabra, especialmente cuando ésta no cabe en un renglón. Ejemplos: in-sec-tos, or-to-gra-fía.
Las palabras que contengan la H precedida de consonante se dividirán de manera que la H comience en el renglón siguiente. Ejemplo: in-hu-ma-no.
Se emplea raya o guión largo en diálogos, como en este ejemplo: -¿Cómo te llamas? -Andrés Pereda. -De dónde eres? -De Castilla.
Punto
El punto y seguido separa enunciados que integran un párrafo. Se continúa escribiendo en la misma línea: Dieron un paseo. La mañana era espléndida.
Coma
Se emplea coma (,) para separar dos o más palabras de una enumeración. Ejemplo: Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc.
Se usa coma para separar las oraciones de un enunciado. Ejemplo: Antes de irte, corre las cortinas, cierra las ventanas, apaga la luz y cierra.
Las comas separan estas expresiones: esto es, es decir, o sea, en fin, por último, por consiguiente, sin embargo, no obstante, además, en tal caso, por lo tanto, en cambio, en primer lugar, etc.
Se escribe coma para aislar el vocativo: Julio, ven acá. Si el vocativo va en medio del enunciado se escribe entre dos comas: Estoy alegre, Isabel, por el regalo.
Se usa coma para aislar una oración explicativa que se intercala en una frase. Ejemplo: Ella es, entre mis amigas, la más querida.
Hay coma cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado. Ejemplo: Dinero, ya no le queda.
Puntos suspensivos
Se usan puntos suspensivos (…) al final de enumeraciones incompletas. Ejemplo: Puedes hacer lo que te apetezca más: leer, ver la tele, oír música…
Cuando se quiere expresar duda, temor o vacilación. Ejemplo: Iré, no iré… Debo decidirme pronto.
Cuando se reproduce una cita textual o un refrán, omitiendo una parte. Ejemplo: Entonces pensé: “Más vale pájaro en mano…” y acepté el dinero.
Dos puntos
Se usan dos puntos (:) para anunciar una enumeración. Ejemplo: Tres son las provincias aragonesas: Huesca, Zaragoza y Teruel.
Los dos puntos preceden a las citas textuales. La primera palabra posterior lleva mayúscula. Ejemplo: Ya lo dijo Descartes: “Pienso, luego existo”.
Se emplean los dos puntos en el saludo de las cartas y otros documentos. Ejemplo: Querido amigo: Te escribo esta carta para comunicarte que…
Usamos dos puntos cuando se enuncia una proposición general y enseguida se explica. Ejemplo: Dioses eterno: no tiene principio ni fin.
Se usan dos puntos para señalar la relación causa-efecto. Ejemplo: Se ha quedado sin trabajo: no podrá ir de vacaciones este verano.
En textos jurídicos y administrativos. Ejemplos: El Secretario de esta entidad CERTIFICA: Que D. José Álvarez ha seguido el Curso de…
Punto y coma
Se usa punto y coma (;) para dividir las diversas oraciones que ya llevan alguna coma: La chaqueta es azul; los pantalones, grises; la camisa, blanca.
Para separar proposiciones yuxtapuestas, si ya se ha empleado coma: La muchacha gozosa, corría hacia su casa; sus padres acababan de llegar.
Se suele colocar punto y coma antes de las conjunciones mas, pero, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, en fin, etc. Se le avisó que cambiara; pero no quiso.
Paréntesis
Se usan los paréntesis () cuando se interrumpe el sentido del discurso con un inciso aclaratorio. El abuelo Alberto (en su juventud fue un brillante cirujano) parecía una estatua sentado en el sillón.
Para intercalar algún dato o precisión como fechas o lugares: El año de su nacimiento (1616) es el mismo en que murió Cervantes.
®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL
El verso y la rima
¿Te gusta la poesía? Seguro que en más de una ocasión has recitado algún poema; ¿te has fijado en su estructura?: está escrito en verso y no en prosa. Cada una de las líneas que compone un poema se llama verso. Éste no aparece aislado, sino agrupado con otros para formar estrofas o poemas. La métrica es la que se ocupa del estudio del verso, de la estrofa y del poema.
¿QUÉ ES UN VERSO?
Un verso es una palabra o agrupación de palabras que tienen un ritmo especial y se encuentran delimitadas con pausas.
Branquias quisiera tener,
porque me quiero casar.
Mi novia vive en el mar
y nunca la puedo ver.
(Rafael Alberti)
Este ritmo que caracteriza al verso se consigue gracias a:
- los acentos: el de la última palabra del verso o el que recae en determinadas sílabas.
- las pausas o silencios: al final del verso, la estrofa o el poema;
- el número de sílabas de los versos;
- la rima.
¿CÓMO SE MIDE UN VERSO?
Para medir un verso hay que sumar las sílabas de las palabras que lo componen, pero teniendo en cuenta las reglas que se detallan en el cuadro que aparece al final de este apartado. Observa el siguiente ejemplo, de Gustavo Adolfo Bécquer:
A-so-ma-b a a -sus-o-jos-u-na-lá-gri-ma, (sinalefa y última palabra esdrújula: 12 – 1 = 11 sílabas)
y a -mi-la-bi o u -na-fra-se-de-per-dón; (sinalefas y última palabra aguda: 10 + 1 = 11 sílabas)
ha-bl ó e l-or-gu-ll o y -s e e n-ju-gó-su-llan-to, (sinalefas y última palabra llana: 11 sílabas)
y-la-fra-s e e n-mis-la-bios-ex-pi-ró (sinalefa y última palabra aguda: 10 + 1 = 11 sílabas)
Métrica
| La última palabra del verso | Si es aguda, añadimos una sílaba más. Si es llana, mantenemos el mismo número. Si es esdrújula, restamos una. |
| La sinalefa | Cuando una palabra finaliza en vocal y la siguiente comienza con otra vocal (aunque le preceda una h ), ambas forman una sola sílaba métrica. Si entre las dos sílabas existe una preposición o una conjunción vocálicas, también se une a las anteriores. |
| Las licencias poéticas | Sinéresis: se unen en una sola sílaba dos vocales en hiato. Diéresis: las vocales de un diptongo se separan en dos sílabas distintas. |
TIPOS DE VERSOS
Los versos, dependiendo de su extensión, se dividen en dos grupos: de arte menor y de arte mayor.
Versos de arte menor. Son los que tienen menos de ocho sílabas. Según su número de sílabas, pueden ser:
- bisílabos (2)
- trisílabos (3)
- tetrasílabos (4)
- pentasílabos (5)
- hexasílabos (6)
- heptasílabos (7)
- octosílabos (8)
Versos de arte mayor. Son aquellos que tienen nueve o más sílabas. Según su número de sílabas, pueden ser:
- eneasílabos (9)
- decasílabos (10)
- endecasílabos (11)
- dodecasílabos (12)
- tridecasílabos (13)
- alejandrinos (14)
- pentadecasílabos (15)
- hexadecasílabos (16)
En la lírica española, los versos más frecuentes son el octosílabo, el endecasílabo y el alejandrino.
LA RIMA
La rima es la repetición de cierto número de fonemas o sonidos, a partir de la última vocal acentuada, en dos o más versos. Puede ser consonante o asonante.
Rima consonante o total. Se repiten los fonemas vocálicos y los consonánticos que aparecen detrás de la última vocal tónica:
Daba sustento a un pajarillo un d ía
Lucinda, y por los hierros del port illo
fuésele de la jaula el pajar illo
al libre viento, en que vivir sol ía .
(Lope de Vega)
Rima asonante o parcial. A partir de la última vocal acentuada, solo se repiten los fonemas vocálicos:
Mi niña se fue a la mar
a contar olas y ch i n a s,
pero se encontró de pronto
con el río de Sev i ll a .
(Federico García Lorca)
¿Cómo indicamos el número de sílabas y la rima en los versos?
En ocasiones, habrás visto que, junto a los versos de un poema, aparecen unas cifras y unas letras. Estas hacen referencia al número de sílabas de los versos, que se indica con números arábigos, y a la rima, que se marca con las letras del abecedario: en mayúscula los versos de arte mayor; en minúscula, los de arte menor; y con un guión (-) aquellos que no riman:
Pa-ra-la-li-ber-tad-san-gro,-lu-cho,-per-vi-vo. (13 A)
Pa-ra-la-li-ber-tad-mis-o-jos-y-mis-ma-nos, (13 B)
co-mo un-ár-bol-car-nal,-ge-ne-ro-so y-cau-ti-vo, (14 A)
doy a-los-ci-ru-ja-nos. (6 B)
(Miguel Hernández)
Un-li-món-ti-ré a-ro-dar (7 + 1 = 8 – )
y a-tu-puer-ta-se-pa-ró: (7 + 1 = 8 a )
has-ta-los-li-mo-nes-sa-ben (8 -)
que-nos-que-re-mos-los-dos . (7 + 1 = 8 a )
(Anónimo)
Fuente: Encarta.
Refranes, adivinanzas y trabalenguas
¿Te gusta jugar a las adivinanzas? Seguro que sí. Estas, como los trabalenguas y los refranes, son formas de expresión literaria, muestras breves de ingenio, en las que se invita a pensar o a vencer ciertas dificultades. En su mayoría son anónimas.
LOS REFRANES
Los refranes son frases o dichos que presentan una enseñanza; son producto de la sabiduría o de la experiencia popular, y transmiten un modo de entender la vida:
- No hay peor ciego que el que no quiere ver.
- Hablando se saben las cosas y callando se ignoran.
- Lo que no tiene cimiento, derríbalo cualquier viento.
La ‘verdad’ de carácter universal que ponen de manifiesto los refranes es aplicable a todos los tiempos:
- Tres cosas son que echan a perder al hombre: mucho hablar y poco saber; mucho gastar y poco tener; mucho presumir y poco valer.
- De la familia y del sol, cuanto más lejos, mejor.
- Fortuna te dé Dios y talento no.
En ocasiones, un refrán puede contradecir a otro:
- A quien madruga, Dios le ayuda. Pero…
- No por mucho madrugar, amanece más temprano.
Concebidos para transmitirse oralmente, su rima y ritmo los hace fáciles de retener en la memoria:
- Culo de mal asiento, no acaba ninguna cosa y emprende ciento.
Los refranes se transmiten de generación en generación sin apenas variaciones, si bien una misma idea puede ser expuesta, a veces, de dos o más maneras diferentes:
- Leer y no haber entendido, tiempo perdido.
- Leer y no entender menosprecio es.
Las formas verbales más utilizadas en los refranes son el presente habitual (que indica repetición de acciones o procesos) y el infinitivo. Se prefiere la tercera persona verbal, que aporta una cierta impersonalidad, a la primera y la segunda, aunque a veces puedan aparecer estas:
- El no descontado lo llevo, pero ¿y si con el sí me encuentro?
LAS ADIVINANZAS
Las adivinanzas son breves textos de ingenio, generalmente anónimos, en los que se invita a descubrir o a acertar, como parte de un juego, algo que se muestra oculto.
Las populares se presentan en estrofas de dos a cuatro versos de arte menor (de menos de ocho sílabas). Primero se introduce el asunto que hay que averiguar, después se dan algunas pistas (orientadoras y desorientadoras al mismo tiempo), con las que se invita a adivinarlo. Su finalidad es la de entretener y divertir:
Es un animal
que rebuzna y no es borrico,
tiene del burro el hocico
y también trabaja igual .
[La burra]
Para solucionar algunas adivinanzas debemos juntar sílabas de diferentes palabras:
Por un caminito
va caminando un bicho,
el nombre del bicho
ya te lo he dicho.
[La vaca]
Esto que te estoy diciendo
es lo que yo te pregunto,
y te pasas de borrico
si no contestas al punto.
[El estoque]
Abundan en ellas los recursos literarios (anáforas, paralelismos, juegos de palabras, metáforas, etc.), que favorecen el enigma y, al mismo tiempo, el placer de descubrirlo:
Si la dejamos se pasa;
si la vendemos se pesa;
si se hace vino se pisa.
[La uva]
Redondo como la Luna,
y blanco como la cal;
me hacen con leche pura,
y ya no te digo más.
[El queso]
LOS TRABALENGUAS
Los trabalenguas son breves textos, escritos en verso o prosa, en los que se presentan muy cercanos ciertos sonidos o grupos consonánticos que ofrecen una gran dificultad para su pronunciación en voz alta. Quien los lee debe hacerlo, sin equivocarse, de forma rápida y correcta.
Juntos juntan juncos,
juncos juntos juntan.
La institutriz Miss Trestós
salió dando tres traspiés
del tranvía treinta y dos,
para subir al treinta y tres.
Los padres y los maestros suelen utilizar los trabalenguas como juego para favorecer la perfecta pronunciación y corregir defectos de dicción:
Estaba en el campo Parra
con el perro de Roque Esbirro
y la perra de Juan Gorra;
agarra Parra una porra
para pegar al perro,
tropieza Parra en un puerro
y caen sobre la alcaparra
perra, perro, Esbirro, Gorra y Parra.
Fuente: Encarta.
Seguro que te has dado cuenta de que los escritores literarios emplean un lenguaje especial en sus obras, muy diferente del que tú utilizas en una redacción o en una conversación con tus amigos. Esto ocurre porque, al escribir, se sirven de los llamados recursos literarios o estilísticos: metáfora, personificación, hipérbaton… ¿Los conoces?
¿QUÉ SON LOS RECURSOS LITERARIOS?
Es lógico que los autores literarios utilicen el lenguaje de una manera especial, tanto en verso como en prosa, porque la literatura es una forma de expresión artística, y los escritores se valen de la palabra para crear belleza, de igual modo que, por ejemplo, un pintor utiliza el color y la imagen.
Al crear una obra, el autor intenta transmitir un mensaje determinado; pero, sobre todo, cuida muy especialmente la forma en que lo hace, procurando que su lenguaje sea expresivo, sugerente, emotivo… Para ello, emplea una serie de recursos, como repetir palabras o sonidos, eliminar otros, jugar con los significados, modificándolos, exagerándolos, etc., que consiguen diferenciar claramente el lenguaje literario del que usamos normalmente. Estos métodos son los que conocemos como recursos literarios o estilísticos, o también, como figuras retóricas.
Existen tres tipos principales de recursos literarios: los semánticos, los sonoros y los gramaticales. A continuación, conocerás algunas de las formas más características de cada grupo.
RECURSOS SEMÁNTICOS
Los recursos semánticos son los que afectan al significado que las palabras adquieren en el texto. Los más habituales son los siguientes:
Comparación o símil: establece una relación de semejanza, es decir, una comparación, entre dos palabras o ideas, utilizando distintos elementos comparativos: como, tal, igual que, parece, etc.
El dormir es como un puente
que va del hoy al mañana.
Por debajo, como un sueño,
pasa el agua.
(Juan R. Jiménez)
Metáfora: quizá sea la figura de mayor valor artístico y de mayor fuerza expresiva. Consiste en trasladar el nombre de un elemento a otro con el que tiene una relación de analogía; es decir, en identificar a una persona, animal o cosa con otro ser porque tienen algo en común. Algunas son sencillas de identificar:
La Luna es entre las nubes
una pastora de plata.
(Juan R. Jiménez)
Pero, en otras ocasiones, se necesita ayuda para descifrarlas, como en este inicio de un poema de Góngora dedicado al nacimiento de Cristo:
Caído se le ha un clavel (Niño Jesús)
hoy a la Aurora del seno… (Virgen María)
Metonimia: como la metáfora, consiste en nombrar una realidad con el nombre de otra; pero, en este caso, la relación que se establece entre ambas puede ser muy variada: entra la causa y el efecto (la “dolorosa”, por la cuenta que hay que pagar), entre el instrumento y el que lo maneja (“una de las mejores plumas del país” por un escritor determinado), entre el lugar y el producto que de él procede (“bebían en fino bohemia”, por copas de cristal de Bohemia), entre el autor y su obra (“Se ha subastado un Picasso”, por un cuadro de Picasso), entre el continente y el contenido (“se ha tomado dos vasos”), etc.
Oh, siempre gloriosa, patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas…
[ plumas por escritores; espadas por soldados]
(Luis de Góngora)
Personificación: consiste en atribuir cualidades o acciones humanas a seres que no lo son, como los animales, las plantas o los objetos.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata.
(Gerardo Diego)
Hipérbole: consiste en exagerar los rasgos de una persona o cosa, ya por exceso (“veloz como el rayo”), o por defecto (“más lento que una tortuga”):
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
(Francisco de Quevedo)
Antítesis: contraposición de dos palabras o frases de significado opuesto, con el fin de enfatizar el contraste de ideas o sensaciones.
Fuego es el agua, el céfiro pesado,
sierpes las flores, arenal el prado.
(Lope de Vega)
Ironía: expresión de lo contrario de lo que realmente se quiere decir o se siente. En el lenguaje coloquial se utiliza constantemente; por ejemplo, cuando decimos: ¡qué bonito!, para enfatizar una mala acción o un error. El siguiente ejemplo es de Góngora, que, contrariado porque el conde de Lemos no le había invitado a ir en su séquito a Nápoles y había preferido a otros escritores, dice:
Como sobran tan doctos españoles
a ninguno ofrecí la musa mía.
RECURSOS FÓNICOS O SONOROS
Los recursos fónicos se valen de los sonidos de las palabras para producir determinados efectos o sensaciones: ritmo, sosiego, ruidos concretos, etc. Los más utilizados suelen ser la aliteración y la onomatopeya.
Aliteración: repetición de uno o varios fonemas con intención expresiva, para reforzar ciertas emociones y sensaciones. Por ejemplo, la repetición de la r suele dar sensación de movimiento; el de la u, de oscuridad o angustia. ¿Qué te transmite a ti la aliteración de la l en los siguientes ejemplos?
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero…
(Miguel Hernández)
Con el ala aleve del leve abanico.
(Rubén Darío)
Onomatopeya: palabra o frase cuyos sonidos sugieren el de la realidad a la que se refieren: tictac, tintineo, guirigay, murmullo, traqueteo, zumbido, zigzag, gorgoteo, cuco, croar…
Un no sé qué que quedan balbuciendo.
(San Juan de la Cruz)
RECURSOS GRAMATICALES
Los recursos gramaticales juegan con las palabras: añadiendo o suprimiendo algunas, repitiéndolas, cambiando su orden natural, etc. También afectan a ciertas estructuras. Los recursos gramaticales más conocidos son estos:
Epíteto: adjetivo calificativo que insiste sobre una cualidad ya conocida e intrínseca al significado del sustantivo, por lo que no añade ninguna información (“Dejó su huella en la blanca nieve ” ) . Suele aparecer antepuesto al sustantivo, y su principal valor es transmitir la realidad desde el punto de vista personal del autor.
El río va corriendo,
entre sombrías huertas
y grises olivarles
por los alegres campos de Baeza.
(Antonio Machado)
Asíndeton: consiste en la supresión intencionada de nexos, sobre todo, de la conjunción y:
Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero…
(Fray Luis de León)
Polisíndeton: es el recurso contrario al asíndeton, pues se basa en la multiplicación de nexos innecesarios, siendo lo más habitual la repetición de la conjunción y:
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
(Rubén Darío)
Anáfora: repetición de una o varias palabras al comienzo de las frases o versos, para conseguir efectos sonoros o para remarcar una idea:
Menos tu vientre
todo es confuso.
Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
(Miguel Hernández)
Hipérbaton: alteración del orden normal de las palabras de una frase:
Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.
(Gustavo A. Bécquer)
Paralelismo: consiste en repetir estructuras similares:
Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
(Gustavo A. Bécquer)
OTROS RECURSOS
Existen otras formas de plasmar o manejar el lenguaje literario que no se incluyen en ninguno de los grupos anteriores, pero que merece la pena que conozcas porque aportan originalidad y diversidad a la literatura, y a ti seguro que te resultan muy divertidas. Entre ellas, destacan las greguerías, los caligramas y los acrósticos.
Greguerías: afirmaciones ingeniosas y divertidas, escritas en prosa, que se basan en la trasgresión de la lógica establecida. Su creador y principal representante fue el escritor español Ramón Gómez de la Serna, autor de los siguientes ejemplos de greguerías:
El péndulo del reloj acuna las horas.
El león tiene en la punta de la cola la brocha de afeitar.
Aparecen días tan húmedos que hasta los tenedores sienten reuma.
Las románticas se tocaban un bucle como si hablasen por teléfono con ellas mismas.
Caligrama: poema cuyas palabras se colocan formando un dibujo que explica el contenido que se transmite en la poesía. Uno de los ejemplos más famosos es el poema titulado “La paloma apuñalada y el surtidor”, del poeta francés Apollinaire.
Acróstico: grupo de frases, palabras o versos, cuyas letras iniciales o finales, leídas verticalmente, forman una palabra, un nombre o una frase.
L eer es… soñar, recitar, actuar, buscar y encontrar;
I maginar lugares lejanos y hasta allí viajar.
B orramos malos recuerdos cuando leemos;
R ecordamos lo maravilloso, y soñamos con lo que vendrá.
O tros, los que no leen, se pierden todo lo que nosotros vemos.
Fuente: Encarta.
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